Reinado de Carlos IV
La Revolución francesa, las guerras europeas, el ascenso de Godoy y la dependencia de Napoleón debilitan profundamente a la monarquía española.
Recorre los principales acontecimientos políticos, militares, constitucionales, coloniales, sociales, económicos y culturales que transformaron España durante el siglo XIX. Utiliza los filtros para estudiar cada proceso por separado.
La Revolución francesa, las guerras europeas, el ascenso de Godoy y la dependencia de Napoleón debilitan profundamente a la monarquía española.
El estallido revolucionario en Francia provoca temor en la monarquía española. La Corona refuerza la censura y trata de frenar la difusión de las nuevas ideas políticas.
España entra en guerra contra la República francesa. El conflicto agrava las dificultades financieras y concluye con la Paz de Basilea.
España se alía de nuevo con Francia frente a Gran Bretaña. La política exterior española queda cada vez más ligada a los intereses franceses.
España, aliada con Francia, invade Portugal bajo la dirección de Godoy. El breve conflicto refuerza temporalmente su posición política.
La derrota de la escuadra hispano-francesa frente a Gran Bretaña destruye buena parte del poder naval español.
España autoriza el paso de tropas francesas hacia Portugal. Napoleón aprovecha el acuerdo para ocupar posiciones estratégicas en la Península.
El motín provoca la caída de Godoy y la abdicación de Carlos IV. Napoleón fuerza después las renuncias de Carlos IV y Fernando VII y entrega la Corona a José Bonaparte.
El levantamiento del 2 de mayo inicia la guerra contra la ocupación napoleónica. La resistencia popular, las guerrillas, los ejércitos españoles y la intervención británica expulsan a las tropas francesas.
José Bonaparte inicia su reinado apoyado por una carta otorgada que introduce reformas administrativas, aunque su legitimidad es rechazada por gran parte del país.
Ante el vacío de poder se forman juntas locales y provinciales. La Junta Central impulsa la reunión de unas Cortes que se constituyen en Cádiz en 1810.
Las juntas americanas evolucionan hacia movimientos independentistas. Tras las campañas de Bolívar, San Martín, Sucre y otros dirigentes, España pierde casi todo su imperio continental.
Las Cortes aprueban «La Pepa», que proclama la soberanía nacional, establece la división de poderes y limita el absolutismo.
Las derrotas francesas de Vitoria y San Marcial precipitan la retirada napoleónica. El Tratado de Valençay reconoce a Fernando VII como rey.
Fernando VII anula la Constitución de 1812 y la legislación de Cádiz. Comienza el Sexenio Absolutista.
El levantamiento de Rafael del Riego obliga al rey a restablecer la Constitución de 1812. Se desarrollan reformas liberales en medio de una fuerte oposición absolutista.
Partidas absolutistas combaten al régimen constitucional y facilitan la intervención exterior contra el Trienio Liberal.
Un ejército francés derrota al régimen liberal y devuelve a Fernando VII el poder absoluto.
Última etapa absolutista de Fernando VII, marcada por la represión del liberalismo, las divisiones del absolutismo y el problema sucesorio.
La derrota del ejército realista en Ayacucho sella la independencia de la mayor parte de la América continental española y marca el final efectivo del gran imperio continental.
Una rebelión ultrarrealista estalla principalmente en Cataluña contra la política de Fernando VII, considerada demasiado moderada por los absolutistas más radicales.
Fernando VII permite que su hija Isabel pueda heredar la Corona. Carlos María Isidro y sus partidarios rechazan la medida.
El Romanticismo transforma la literatura, el periodismo y la vida cultural. Autores como Larra y, más tarde, Bécquer expresan una nueva sensibilidad ligada a la sociedad liberal.
Isabel II es proclamada reina bajo la regencia de María Cristina. La disputa sucesoria desencadena una guerra civil.
Se establece una organización territorial en provincias que constituye la base del mapa provincial contemporáneo.
Los partidarios de Isabel II y del liberalismo combaten a los seguidores de Carlos María Isidro, defensores de la monarquía tradicional y de los fueros.
La Corona concede una carta otorgada que crea unas Cortes bicamerales, aunque sin reconocer plenamente la soberanía nacional.
La venta de bienes eclesiásticos busca financiar la guerra, reducir la deuda y crear una nueva base de propietarios favorable al liberalismo.
La sublevación de los sargentos de La Granja obliga a la regente María Cristina a restablecer provisionalmente la Constitución de 1812 y abre el camino a la Constitución de 1837.
El nuevo texto intenta conciliar las principales corrientes liberales mediante una monarquía constitucional, Cortes bicamerales y una declaración de derechos.
El acuerdo entre Espartero y Maroto pone fin al principal frente de la Primera Guerra Carlista.
El general progresista sustituye a María Cristina, pero su gobierno autoritario y la oposición política provocan su caída.
Las Cortes adelantan la mayoría de edad de la reina, que inicia su reinado efectivo con trece años.
Los moderados organizan un Estado centralizado y crean la Guardia Civil para reforzar la seguridad rural y el control del territorio.
El texto moderado refuerza la Corona, establece la soberanía compartida entre el rey y las Cortes y restringe la participación política.
Conocida también como Guerra de los Matiners, se desarrolla principalmente en Cataluña y combina la causa carlista con el descontento social.
La inauguración de la línea Barcelona-Mataró simboliza el inicio de la expansión ferroviaria peninsular y una nueva etapa en las comunicaciones y la integración económica.
El Estado y la Iglesia normalizan sus relaciones. La Iglesia acepta las ventas desamortizadoras y conserva una amplia influencia religiosa y educativa.
El pronunciamiento de O'Donnell y el Manifiesto de Manzanares abren una etapa reformista dirigida por Espartero y los progresistas.
La venta de bienes municipales y la expansión ferroviaria aceleran la transformación de la propiedad y la integración del mercado nacional.
O'Donnell articula una opción centrista entre moderados y progresistas. El periodo combina estabilidad política, crecimiento económico y una activa política exterior.
La ley organiza de forma duradera el sistema educativo español y estructura la enseñanza primaria, secundaria y universitaria.
España combate al sultanato de Marruecos. Las victorias militares refuerzan temporalmente el prestigio del gobierno y del ejército.
España se enfrenta a Perú, Chile, Bolivia y Ecuador en un conflicto naval que incluye los bombardeos de Valparaíso y del Callao.
La crisis financiera, industrial y de subsistencias aumenta el descontento. Progresistas y demócratas acuerdan derribar a Isabel II.
El pronunciamiento de Cádiz y la victoria revolucionaria en Alcolea expulsan a Isabel II y abren el Sexenio Democrático.
Serrano y Prim dirigen la transición hacia un nuevo régimen, convocan Cortes Constituyentes y preparan una monarquía democrática.
El Gobierno Provisional adopta la peseta como unidad monetaria oficial, una medida vinculada a la modernización administrativa y económica del nuevo régimen.
El Grito de Yara inicia la primera gran guerra independentista cubana. La Paz de Zanjón pone fin al conflicto sin resolver plenamente la cuestión colonial.
Reconoce amplios derechos individuales, la soberanía nacional, el sufragio universal masculino y una monarquía parlamentaria.
Las Cortes eligen a Amadeo como rey constitucional. Su principal valedor, el general Prim, muere tras sufrir un atentado.
La falta de apoyos, las divisiones políticas, la guerra carlista y el conflicto cubano hacen inviable la monarquía democrática.
El carlismo intenta aprovechar la crisis del Sexenio. Su derrota definitiva consolida el Estado liberal.
Tras la abdicación de Amadeo I en febrero de 1873, las Cortes proclaman la Primera República, que afronta la guerra carlista, la guerra de Cuba, la división entre federalistas y unitarios y una grave inestabilidad institucional.
Las Cortes debaten una Constitución federal destinada a distribuir el poder entre la federación y distintos Estados territoriales, pero el proyecto no llega a entrar en vigor.
Varias ciudades y territorios se declaran cantones autónomos. Cartagena se convierte en el principal foco de la insurrección y resiste hasta su caída en enero de 1874.
El general Pavía disuelve por la fuerza las Cortes republicanas. Se establece un régimen autoritario presidido por Serrano.
Martínez Campos proclama rey a Alfonso XII. Cánovas del Castillo organiza un nuevo sistema monárquico, constitucional y centralizado.
La Constitución de la Restauración establece una monarquía constitucional flexible, soberanía compartida y un sistema parlamentario doctrinario.
La derrota carlista permite al Estado suprimir el sistema foral vasco, aunque poco después se establece el régimen de conciertos económicos.
Francisco Giner de los Ríos y otros profesores impulsan un proyecto educativo independiente inspirado en el krausismo, con gran influencia en la renovación pedagógica y cultural.
El acuerdo pone fin a la Guerra de los Diez Años en Cuba mediante promesas de reformas y amnistía, pero no concede la independencia.
Pablo Iglesias y un grupo de tipógrafos fundan el Partido Socialista Obrero Español.
Un nuevo levantamiento independentista cubano demuestra que la Paz de Zanjón no ha solucionado el conflicto colonial.
La llegada de Sagasta al poder consolida la alternancia entre conservadores y liberales característica de la Restauración.
La muerte del rey abre la regencia de María Cristina de Austria. Conservadores y liberales acuerdan sostener la monarquía y garantizar la alternancia.
El hijo póstumo de Alfonso XII nace rey. María Cristina mantiene la regencia hasta 1902.
La supresión del patronato culmina el proceso de abolición de la esclavitud en Cuba, último gran territorio español donde continuaba existiendo.
La nueva legislación amplía el marco legal para asociaciones políticas, obreras y culturales y favorece el crecimiento de organizaciones sociales y sindicales.
La Unión General de Trabajadores nace en Barcelona como organización sindical vinculada al socialismo español.
La exposición simboliza la modernización urbana e industrial de Barcelona y la creciente importancia económica de Cataluña.
La reforma electoral amplía el derecho al voto a los varones adultos, aunque el caciquismo y el fraude siguen condicionando las elecciones.
Galdós, Clarín, Emilia Pardo Bazán y otros autores convierten la novela en un instrumento de análisis social.
La Unió Catalanista formula un proyecto autonomista que se convierte en referencia fundamental del catalanismo político.
Sabino Arana impulsa una organización política nacionalista vasca en el contexto de la industrialización, los cambios sociales y la crisis del sistema de la Restauración.
El Grito de Baire inicia una nueva insurrección. La guerra desemboca en la intervención estadounidense.
El Katipunan impulsa una insurrección contra el dominio colonial español. La ejecución de José Rizal agrava el conflicto.
El presidente del Gobierno es asesinado por el anarquista Michele Angiolillo. Su muerte priva a la Restauración de su principal arquitecto.
La intervención de Estados Unidos conduce a una breve guerra. Las escuadras españolas son derrotadas en Cavite y Santiago de Cuba.
España renuncia a Cuba y cede Puerto Rico, Filipinas y Guam a Estados Unidos. El imperio ultramarino queda prácticamente liquidado.
La derrota provoca una intensa reflexión sobre el atraso del país, la corrupción política y la necesidad de modernizar España.
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