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La Guerra de la Independencia

Proyecto en desarrollo Esta web está creciendo. Se irán incorporando nuevos periodos, acontecimientos y personajes progresivamente.

Escena de la Guerra de la Independencia española
La guerra contra Napoleón transformó profundamente la política y la sociedad españolas.
⚔️ 1808-1814 · España frente al Imperio napoleónico

La Guerra de la Independencia

La invasión napoleónica de 1808 desencadenó uno de los conflictos más decisivos de la Historia contemporánea de España. La guerra fue al mismo tiempo una lucha contra la ocupación extranjera, una guerra civil entre proyectos políticos enfrentados, una revolución liberal y un episodio fundamental de las guerras napoleónicas europeas.

Capítulo 01

El origen del conflicto

De la alianza con Napoleón a la ocupación militar de España

Representación de las abdicaciones de Bayona
La crisis de la monarquía culminó en Bayona con la renuncia de Carlos IV y Fernando VII a la Corona.

El origen inmediato de la Guerra de la Independencia se encuentra en la creciente subordinación de la política exterior española a la Francia napoleónica. Desde finales del siglo XVIII, la alianza con Francia había enfrentado a España con Gran Bretaña, perjudicando el comercio colonial y debilitando su capacidad naval.

En octubre de 1807, el Tratado de Fontainebleau permitió que un ejército francés atravesara España para participar en la invasión de Portugal. Sin embargo, las tropas de Napoleón fueron ocupando posiciones estratégicas españolas y su presencia dejó de parecer una simple operación militar contra el país vecino.

Al mismo tiempo, la monarquía atravesaba una grave crisis interna. La oposición a Manuel Godoy se había agrupado alrededor del príncipe Fernando. En marzo de 1808, el Motín de Aranjuez provocó la caída del valido y la abdicación de Carlos IV en su hijo, que fue proclamado Fernando VII.

Napoleón aprovechó el enfrentamiento entre padre e hijo. Convocó a ambos en Bayona y consiguió que renunciaran a sus derechos sobre la Corona. Después entregó el trono español a su hermano José Bonaparte.

Las abdicaciones de Bayona crearon un problema político de enorme importancia: España tenía un nuevo rey reconocido por Napoleón, pero una parte creciente de la población consideraba que aquella transferencia de la Corona carecía de legitimidad.

La guerra no comenzó únicamente por una invasión extranjera. La ocupación francesa coincidió con una profunda crisis de legitimidad de la monarquía borbónica. El problema militar y el problema político nacieron prácticamente al mismo tiempo.
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Capítulo 02

El levantamiento del 2 de mayo

De una insurrección madrileña al comienzo de una guerra general

Escena de la Guerra de la Independencia española
La insurrección iniciada en Madrid en mayo de 1808 se convirtió rápidamente en una rebelión contra la ocupación francesa.

Durante la primavera de 1808 aumentó en Madrid la tensión provocada por la presencia de tropas francesas. La salida hacia Bayona de los últimos miembros de la familia real alimentó el temor de que Napoleón pretendiera controlar definitivamente la monarquía.

El 2 de mayo de 1808, una multitud se concentró ante el Palacio Real cuando se preparaba la partida del infante Francisco de Paula. El enfrentamiento con las tropas francesas desencadenó una insurrección espontánea que se extendió por distintos puntos de Madrid.

La mayor parte del ejército español permaneció acuartelada, pero algunos militares, entre ellos los capitanes Luis Daoíz y Pedro Velarde, se sumaron a la resistencia desde el parque de artillería de Monteleón.

Las fuerzas dirigidas por el mariscal Murat reprimieron con dureza el levantamiento. Durante la noche y la jornada siguiente numerosos detenidos fueron ejecutados. Los fusilamientos del 3 de mayo quedarían posteriormente convertidos, especialmente gracias a la pintura de Francisco de Goya, en uno de los grandes símbolos del conflicto.

Militarmente, el levantamiento madrileño fue derrotado. Políticamente, sin embargo, tuvo enormes consecuencias. Las noticias de Madrid se difundieron por la Península y numerosas ciudades y provincias comenzaron a organizar la resistencia.

¿Por qué un levantamiento derrotado en Madrid desencadenó una guerra nacional?

Porque la represión francesa y las noticias sobre las abdicaciones de Bayona transformaron una protesta local en una crisis general de legitimidad. En muchas provincias surgieron juntas que rechazaron la autoridad de José I y comenzaron a organizar la resistencia.

Capítulo 03

Bailén: la primera gran derrota napoleónica

Una victoria que alteró el curso inicial de la guerra

Durante las primeras semanas de la insurrección, los mandos franceses confiaban en sofocar rápidamente la resistencia. Uno de sus objetivos era asegurar Andalucía, una región rica, estratégica y todavía fuera del control efectivo de José I.

El general francés Pierre Dupont avanzó hacia el sur, pero encontró una resistencia mayor de la prevista. Después de saquear Córdoba, sus fuerzas quedaron en una situación comprometida ante la concentración de tropas españolas.

El 19 de julio de 1808, cerca de Bailén, el ejército español dirigido por el general Francisco Javier Castaños y otros mandos españoles consiguió derrotar a las tropas de Dupont.

La capitulación francesa tuvo una enorme repercusión europea. Por primera vez un ejército importante de Napoleón había sido derrotado y obligado a rendirse en campo abierto. El mito de la invencibilidad de las fuerzas imperiales sufrió un golpe considerable.

La consecuencia inmediata fue que José I abandonó Madrid y las tropas francesas retrocedieron temporalmente hacia el norte del Ebro. Durante unas semanas pareció posible expulsar a los franceses de España.

Victoria militar

El ejército de Dupont fue derrotado y obligado a capitular ante las fuerzas españolas.

Impacto europeo

Bailén demostró que los ejércitos de Napoleón podían ser derrotados en una batalla convencional.

Consecuencia política

José I abandonó Madrid y la resistencia española ganó prestigio y confianza.

Bailén fue una gran victoria, pero no decidió la guerra. Napoleón respondió enviando a España un ejército mucho mayor y poniéndose personalmente al frente de la campaña.
Capítulo 04

Napoleón entra personalmente en España

La respuesta imperial a la derrota de Bailén

Retrato de Napoleón Bonaparte
Napoleón dirigió personalmente la gran ofensiva francesa de finales de 1808.

Napoleón no estaba dispuesto a permitir que la derrota de Bailén pusiera en peligro su dominio sobre la Península. Durante el otoño de 1808 reunió un poderoso ejército compuesto por algunas de las mejores unidades del Imperio.

En noviembre cruzó la frontera y asumió personalmente la dirección de las operaciones. Los ejércitos españoles, dispersos y deficientemente coordinados, fueron derrotados sucesivamente.

La superioridad francesa permitió recuperar rápidamente la iniciativa. Napoleón avanzó hacia Madrid y entró en la capital en diciembre de 1808, restableciendo a José I.

La campaña mostró una de las grandes paradojas de la guerra. Francia podía derrotar con relativa facilidad a numerosos ejércitos españoles en campo abierto, pero encontraba enormes dificultades para controlar de manera permanente el territorio conquistado.

Las comunicaciones francesas eran vulnerables, las ciudades podían ofrecer una resistencia prolongada y en las zonas rurales aparecieron numerosas partidas armadas. Ganar batallas no significaba dominar España.

¿Por qué Francia no consiguió controlar España pese a su superioridad militar?

Porque debía ocupar un territorio muy amplio y hostil, proteger largas líneas de comunicación y enfrentarse simultáneamente a ejércitos regulares, ciudades sitiadas, guerrillas y, posteriormente, a las fuerzas británicas y portuguesas.

Capítulo 05

Zaragoza y Gerona: la guerra de los sitios

Ciudades convertidas en símbolos de resistencia frente al ejército francés

Una de las características más dramáticas de la Guerra de la Independencia fue la resistencia prolongada de algunas ciudades frente a los ejércitos franceses. Los sitios de Zaragoza y Gerona alcanzaron una enorme repercusión en la propaganda y en la memoria posterior del conflicto.

Zaragoza sufrió dos grandes asedios. Durante el primero, en el verano de 1808, la resistencia dirigida por José de Palafox consiguió obligar temporalmente a los franceses a retirarse.

El segundo sitio, entre finales de 1808 y febrero de 1809, fue mucho más destructivo. Los combates se extendieron calle por calle y casa por casa. La artillería, el hambre, las enfermedades y los enfrentamientos urbanos provocaron enormes pérdidas entre combatientes y población civil.

Gerona experimentó también varios ataques. El sitio más importante tuvo lugar en 1809, bajo el mando del general Mariano Álvarez de Castro. La ciudad resistió durante meses antes de capitular, agotada por los bombardeos, las enfermedades y la falta de alimentos.

Desde el punto de vista estrictamente militar, ambas ciudades acabaron cayendo. Sin embargo, obligaron a Francia a emplear durante meses miles de soldados y grandes cantidades de recursos que no podían utilizarse en otros frentes.

Zaragoza

La ciudad soportó dos grandes sitios y se convirtió en uno de los símbolos más poderosos de la resistencia española.

Gerona

Su prolongada resistencia durante 1809 inmovilizó importantes fuerzas francesas y tuvo una gran repercusión propagandística.

Guerra urbana

Los combates involucraron directamente a la población civil y causaron enormes pérdidas por hambre, enfermedad y destrucción.

Resistir no significaba necesariamente vencer. Zaragoza y Gerona terminaron cayendo, pero sus prolongados sitios desgastaron al ejército francés y reforzaron el valor simbólico de la resistencia.
Capítulo 06

La guerrilla: una guerra imposible de controlar

Ataques continuos contra comunicaciones, convoyes y destacamentos franceses

A medida que el ejército francés ocupaba amplias zonas de la Península, surgieron numerosas partidas armadas que actuaban de forma irregular. Su objetivo no era enfrentarse a grandes unidades francesas en campo abierto, sino hostigar convoyes, correos, pequeñas guarniciones y líneas de abastecimiento.

Estas partidas conocían bien el terreno y podían dispersarse rápidamente después de cada ataque. Esto obligaba a los franceses a dedicar miles de soldados a proteger caminos, puentes, almacenes y comunicaciones.

Entre los jefes guerrilleros más conocidos destacaron Juan Martín Díaz, el Empecinado, y Francisco Espoz y Mina. Algunas partidas evolucionaron con el tiempo hacia unidades cada vez más organizadas y coordinadas con los ejércitos regulares.

La guerrilla tuvo un gran valor militar y psicológico, pero no debe interpretarse como la única causa de la derrota francesa. Su eficacia fue mayor cuando actuó en combinación con los ejércitos españoles y con la creciente presión británica desde Portugal.

La guerrilla no ganó sola la guerra. Su importancia fue enorme para desgastar al ocupante y dificultar sus comunicaciones, pero la derrota final francesa dependió también de los ejércitos regulares españoles, portugueses y británicos.
Capítulo 07

Wellington y la dimensión internacional

La Península se convierte en un frente decisivo contra Napoleón

Retrato de Arthur Wellesley, duque de Wellington
Wellington dirigió las fuerzas británicas y portuguesas que acabaron penetrando en España y derrotando a los ejércitos franceses.

Gran Bretaña comprendió pronto que la Península ofrecía una oportunidad para abrir un frente terrestre contra Napoleón. Portugal se convirtió en la principal base de operaciones británica.

El general Arthur Wellesley, futuro duque de Wellington, organizó un ejército anglo-portugués que fue adquiriendo cada vez mayor importancia dentro del conflicto.

La defensa de Portugal se apoyó en las fortificaciones de las Líneas de Torres Vedras, que frenaron la ofensiva francesa y obligaron al ejército de Masséna a retirarse.

A partir de 1812, la situación comenzó a cambiar. La victoria aliada en Los Arapiles permitió recuperar Madrid temporalmente y mostró que la iniciativa militar empezaba a pasar a los aliados.

La guerra peninsular obligó a Napoleón a mantener un gran número de soldados en España justo cuando el Imperio comenzaba a sufrir graves dificultades en otros frentes europeos.

¿Por qué la intervención británica fue decisiva?

Porque aportó un ejército regular capaz de enfrentarse de forma sostenida a las fuerzas francesas y convirtió Portugal y España en un frente permanente que consumía importantes recursos militares del Imperio napoleónico.

Capítulo 08

La ofensiva aliada

De Los Arapiles a la retirada francesa de la Península

A partir de 1812, la situación estratégica comenzó a favorecer claramente a los aliados. Francia necesitaba recursos para otros frentes europeos, especialmente después del desastre de la campaña de Rusia.

La victoria de Wellington en Los Arapiles, en julio de 1812, debilitó el control francés sobre el centro de la Península y permitió una nueva entrada aliada en Madrid.

Aunque los franceses todavía conservaron posiciones importantes, ya no podían mantener la misma presión que durante los años anteriores. La combinación de los ejércitos aliados, las fuerzas españolas y la guerrilla hacía cada vez más difícil sostener la ocupación.

En 1813, Wellington lanzó una gran ofensiva hacia el norte. Las fuerzas francesas se retiraron progresivamente mientras trataban de proteger sus comunicaciones con Francia.

El equilibrio militar había cambiado. La retirada de tropas francesas hacia otros frentes y la creciente coordinación aliada permitieron pasar de la resistencia a una ofensiva sostenida contra el ejército napoleónico.
Capítulo 09

Vitoria, San Marcial y el final de la guerra

La derrota definitiva del dominio francés en España

El 21 de junio de 1813, el ejército aliado dirigido por Wellington obtuvo una victoria decisiva en la batalla de Vitoria. José I y las fuerzas francesas tuvieron que abandonar gran parte del territorio español.

La derrota aceleró la retirada francesa hacia los Pirineos. Poco después, la victoria de San Marcial, el 31 de agosto de 1813, confirmó el hundimiento de la posición francesa en la Península.

La guerra comenzó entonces a trasladarse al propio territorio francés. Napoleón, cada vez más presionado por sus enemigos europeos, buscó una salida política al conflicto español.

En diciembre de 1813 firmó con Fernando VII el Tratado de Valençay, por el que reconocía al monarca español y permitía su regreso.

El conflicto terminaba militarmente, pero la crisis política abierta en 1808 continuaba. Fernando VII regresaría en 1814 a una España transformada por seis años de guerra, por las juntas y por la revolución liberal de Cádiz.

¿Terminó realmente todo en 1814?

Terminó la guerra contra Francia, pero no el conflicto político. Absolutistas y liberales tenían proyectos incompatibles para la monarquía, y esa disputa marcaría buena parte del siglo XIX.

Capítulo 10

Una guerra con varias dimensiones

Nacional, internacional, civil, política e irregular al mismo tiempo

Guerra nacional

Amplios sectores combatieron contra una ocupación extranjera y defendieron la legitimidad de Fernando VII.

Guerra internacional

La Península fue uno de los principales escenarios de las guerras napoleónicas europeas.

Guerra civil

Patriotas y afrancesados defendieron proyectos políticos incompatibles para España.

Revolución política

El vacío de poder permitió crear juntas, convocar Cortes y cuestionar la soberanía absoluta.

Guerra irregular

Las guerrillas mantuvieron una presión continua sobre comunicaciones y destacamentos franceses.

Intervención británica

El ejército de Wellington proporcionó una fuerza regular decisiva durante la fase final del conflicto.

BALANCE

Consecuencias de la Guerra de la Independencia

Seis años de guerra transformaron profundamente la política, la economía y la sociedad españolas

La Guerra de la Independencia no terminó simplemente con la expulsión de los franceses. Entre 1808 y 1814 España sufrió una profunda ruptura política, económica y social cuyas consecuencias se prolongaron durante buena parte del siglo XIX.

Devastación material

La guerra destruyó ciudades, campos, talleres, caminos e infraestructuras y provocó graves pérdidas humanas y materiales.

Crisis económica y fiscal

La Hacienda quedó exhausta, la producción se resintió y las comunicaciones y el comercio sufrieron graves interrupciones.

Nacimiento del liberalismo

Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812 formularon un nuevo modelo político basado en la soberanía nacional y el constitucionalismo.

Militarización de la política

La guerra dio gran protagonismo a los militares, que durante las décadas siguientes intervendrían repetidamente en la vida política mediante pronunciamientos.

Emancipación americana

La crisis de la monarquía favoreció la formación de juntas en América y aceleró los procesos que conducirían a la independencia de gran parte del imperio continental.

Nueva idea de nación

La resistencia frente a Napoleón y la obra de las Cortes contribuyeron a difundir una concepción política moderna de la nación española.

Exilio y represión

Tras el regreso de Fernando VII, numerosos afrancesados y liberales sufrieron persecución, depuración o tuvieron que abandonar España.

Absolutismo frente a liberalismo

La restauración absolutista de 1814 no resolvió el conflicto político abierto en Cádiz, que dominaría buena parte del reinado de Fernando VII.

Fin de una época

Aunque Fernando VII restauró el absolutismo, el orden político anterior a 1808 ya no pudo reconstruirse plenamente.

La guerra terminó en 1814; la crisis del Antiguo Régimen, no. La ocupación francesa había terminado, pero quedaban abiertos los grandes conflictos del siglo XIX español: absolutismo frente a liberalismo, crisis de la Hacienda, intervención militar en política y desintegración del imperio americano.
Síntesis

Cronología esencial

Los principales hitos de la Guerra de la Independencia

Octubre de 1807

Tratado de Fontainebleau

España permite la entrada de tropas francesas para participar en la invasión de Portugal.

Marzo de 1808

Motín de Aranjuez

Godoy cae y Carlos IV abdica en Fernando VII.

Mayo de 1808

Abdicaciones de Bayona

Napoleón obtiene la renuncia de Carlos IV y Fernando VII y entrega la Corona a José Bonaparte.

2 de mayo de 1808

Levantamiento de Madrid

La insurrección madrileña y la represión francesa aceleran la rebelión en numerosas provincias.

19 de julio de 1808

Batalla de Bailén

El ejército español derrota y obliga a capitular a las fuerzas del general Dupont.

Finales de 1808

Napoleón entra en España

El emperador dirige personalmente una gran ofensiva y recupera Madrid.

1808-1809

Sitios de Zaragoza

La ciudad soporta dos grandes asedios antes de caer en manos francesas.

1809

Sitio de Gerona

La ciudad resiste durante meses hasta capitular tras enormes pérdidas.

1812

Batalla de Los Arapiles

La victoria aliada permite a Wellington tomar temporalmente Madrid.

21 de junio de 1813

Batalla de Vitoria

La derrota francesa precipita la retirada de José I y del ejército napoleónico.

31 de agosto de 1813

San Marcial

Las fuerzas aliadas derrotan a los franceses cerca de la frontera.

Diciembre de 1813

Tratado de Valençay

Napoleón reconoce a Fernando VII como rey de España.

1814

Regreso de Fernando VII

El monarca vuelve a España después de seis años de guerra y cautiverio.

Protagonistas

Personajes fundamentales

Militares, monarcas y protagonistas de la guerra

Retrato de Fernando VII Fernando VII Rey ausente en cuyo nombre se organizó buena parte de la resistencia.
Retrato de José Bonaparte José I Rey de España durante la ocupación francesa.
Retrato de Napoleón Bonaparte Napoleón Bonaparte Emperador francés y principal impulsor de la intervención en España.
Retrato de Wellington Wellington Comandante británico decisivo durante la fase final de la guerra.
Glosario

Conceptos clave

Términos esenciales para comprender el conflicto

Guerrilla
Forma de lucha irregular basada en pequeñas unidades móviles que hostigan al enemigo y evitan las grandes batallas.
Afrancesado
Español que colaboró con José I o apoyó las reformas vinculadas al régimen bonapartista.
Junta
Órgano político surgido durante la crisis de 1808 para asumir la autoridad en ausencia del rey legítimo.
Sitio
Operación militar destinada a aislar y conquistar una ciudad o fortaleza mediante bloqueo y asedio.
Guerra peninsular
Nombre utilizado especialmente en la historiografía británica para el conflicto desarrollado en España y Portugal contra Napoleón.
Junta Suprema Central
Órgano creado en 1808 para coordinar políticamente la resistencia frente a José I y las fuerzas francesas.
Para saber más

Recursos

Lecturas, documentos y contenidos para profundizar en la Guerra de la Independencia

🔗 Temas relacionados

⚔️ Episodios

  • El levantamiento del 2 de mayo de 1808
  • La batalla de Bailén
  • Los sitios de Zaragoza y Gerona
  • La guerrilla española

📜 Documentos

  • Constitución de Cádiz de 1812
  • Documentos de la Guerra de la Independencia
  • Colecciones de la Biblioteca Nacional de España

📚 Libros

Ensayos

  • La maldita guerra de España Ronald Fraser
  • La Guerra de la Independencia Charles Esdaile
  • La España de Fernando VII Miguel Artola

Novela histórica

  • Un día de cólera Arturo Pérez-Reverte
  • Bailén Benito Pérez Galdós
  • Zaragoza Benito Pérez Galdós
  • Gerona Benito Pérez Galdós

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