Una monarquía sin rey
España había decidido seguir siendo una monarquía, pero necesitaba encontrar un nuevo monarca.
Una monarquía sin rey
España había decidido seguir siendo una monarquía, pero necesitaba encontrar un nuevo monarca
La Constitución había definido España como una monarquía, pero la dinastía borbónica había sido expulsada. Durante meses se buscaron candidatos entre distintas casas reales europeas.
La cuestión adquirió incluso una dimensión internacional. La candidatura de Leopoldo de Hohenzollern-Sigmaringen provocó una fuerte oposición francesa y se relacionó con la crisis diplomática que precedió a la guerra franco-prusiana de 1870.
Finalmente, Prim impulsó la candidatura de Amadeo de Saboya, hijo del rey Víctor Manuel II de Italia. Las Cortes lo eligieron rey en noviembre de 1870.
¿Por qué eligieron a un príncipe extranjero?
Porque los revolucionarios querían mantener la monarquía sin restaurar a los Borbones. Amadeo de Saboya parecía compatible con una monarquía constitucional y liberal, y su dinastía estaba vinculada al proceso de unificación italiana.