Constitución de 1812
Fernando VII tuvo que jurar de nuevo la Constitución que había anulado en 1814.
La revolución liberal española debilita la reconquista y altera las alianzas que culminan en la independencia mexicana.
Entre 1820 y 1823 Fernando VII volvió a ser un monarca constitucional mientras la revolución avanzaba en América
A comienzos de 1820, el gobierno había concentrado en Andalucía un ejército destinado a reforzar la guerra en América. Parte de esas tropas se sublevó bajo el mando de Rafael del Riego y exigió el restablecimiento de la Constitución de 1812. El movimiento se extendió y Fernando VII terminó aceptando el régimen constitucional.
Comenzaba el Trienio Liberal. Se restableció la obra de Cádiz y se reanudaron reformas destinadas a desmontar instituciones del Antiguo Régimen. Los liberales se dividieron entre moderados y exaltados, mientras Fernando VII mantuvo una actitud hostil hacia un sistema que limitaba su autoridad.
La oposición absolutista se organizó mediante partidas realistas y llegó a formar en 1822 la Regencia de Urgel. La crisis adquirió dimensión internacional cuando las potencias europeas autorizaron la intervención francesa. En 1823 los Cien Mil Hijos de San Luis entraron en España, derrotaron al régimen liberal y devolvieron a Fernando VII el poder absoluto.
América estuvo directamente conectada con esta crisis. La gran expedición preparada en 1820 no llegó a partir, debilitando la capacidad militar española. Además, el regreso del liberalismo alteró las alianzas en territorios como México, donde algunos sectores conservadores pasaron a considerar la independencia como una protección frente a las reformas constitucionales.
Fernando VII tuvo que jurar de nuevo la Constitución que había anulado en 1814.
El liberalismo se dividió sobre el ritmo y profundidad de las reformas.
Fernando VII y los absolutistas combatieron políticamente al régimen constitucional.
Los Cien Mil Hijos de San Luis acabaron con el régimen liberal en 1823.
La independencia mexicana siguió un camino diferente al de Sudamérica
En Nueva España, el conflicto comenzó en 1810 con la insurrección dirigida por Miguel Hidalgo y continuó después bajo José María Morelos. Aquellas primeras rebeliones fueron derrotadas, pero el problema político no desapareció.
El restablecimiento del liberalismo en España en 1820 modificó las alianzas dentro de Nueva España. Algunos sectores conservadores, preocupados por las reformas constitucionales, aceptaron una ruptura con la monarquía española bajo garantías de religión, independencia y unidad.
Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero impulsaron el Plan de Iguala de 1821. La entrada del Ejército Trigarante en Ciudad de México confirmó la independencia, que inicialmente adoptó una fórmula monárquica.
Porque algunos grupos conservadores de Nueva España temieron las reformas del régimen constitucional de 1820 y terminaron aceptando una independencia que preservara el orden social, la religión católica y una solución monárquica.
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