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Restauración borbónica
Representación de la Constitución española de 1876
La Constitución de 1876 fue la base jurídica del sistema de la Restauración.
Capítulo 03 · 1876

La Constitución de 1876

Un marco flexible pensado para durar.

Capítulo 03

La Constitución de 1876

Un marco flexible pensado para durar

Representación de la Constitución española de 1876
La Constitución de 1876 fue la base jurídica del sistema de la Restauración.

La Constitución de 1876 combinó elementos conservadores y liberales y evitó definir de forma rígida muchas cuestiones que podían dividir a los partidos. Esta flexibilidad contribuyó a su larga vigencia.

La soberanía se entendía como compartida entre el rey y las Cortes. La Corona conservaba amplios poderes: nombraba al gobierno, podía disolver las Cortes y convocar elecciones. El Parlamento era bicameral, formado por Congreso y Senado.

El texto reconocía derechos, pero su ejercicio podía ser regulado mediante leyes ordinarias. La religión católica se mantenía como religión oficial del Estado, aunque se toleraba el ejercicio privado de otras confesiones.

Corona fuerte

El rey conservaba un papel central en el nombramiento de gobiernos y en la vida parlamentaria.

Cortes bicamerales

El poder legislativo se organizaba en Congreso de los Diputados y Senado.

Texto flexible

Muchas cuestiones se dejaban a la legislación ordinaria para facilitar la alternancia política.

Derechos regulables

Se reconocían derechos individuales, aunque su desarrollo dependía de las leyes.

Estado confesional

El catolicismo continuó siendo la religión oficial del Estado.

Continuidad institucional

El marco constitucional permitió gobernar tanto a conservadores como a liberales.

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