01 · Una sucesión disputada
La muerte de Fernando VII enfrentó dos legitimidades y dos proyectos políticos.
La muerte de Fernando VII abrió una disputa dinástica que se convirtió en una guerra por el modelo político de España. Mientras los carlistas defendían la legitimidad de Carlos María Isidro y una monarquía tradicional, los partidarios de Isabel II terminaron vinculando la causa de la reina con la construcción del Estado liberal. El reinado isabelino consolidó ese nuevo orden, pero quedó marcado por la inestabilidad, los pronunciamientos y una creciente crisis política que desembocó en la Revolución de 1868.
Diez capítulos permiten seguir la disputa sucesoria, las guerras carlistas, las regencias, la consolidación del Estado liberal y la crisis final del reinado
La muerte de Fernando VII enfrentó dos legitimidades y dos proyectos políticos.
Tradición, religión, legitimidad dinástica y defensa de los fueros.
Una guerra civil que se prolongó entre 1833 y 1840.
La guerra obligó a la Corona a apoyarse en los liberales.
El prestigio militar convirtió al vencedor de los carlistas en árbitro de la política.
La monarquía se convirtió en pieza central del funcionamiento del sistema liberal.
Se consolidó un Estado liberal centralizado y conservador.
La revolución de 1854 abrió un breve intento de profundizar las reformas.
O'Donnell intentó crear un espacio político intermedio entre moderados y progresistas.
El cierre político del sistema y la crisis económica aislaron progresivamente a Isabel II.
De la crisis sucesoria y el nacimiento del carlismo a la Revolución de 1868 y el exilio de Isabel II
1830 · 1833 · 1837 · 1839 · 1840 · 1843 · 1845 · 1854 · 1856 · 1863 · 1866 · 1868
De la Pragmática Sanción y la Primera Guerra Carlista a la consolidación del Estado liberal y la caída de Isabel II.
Monarcas, militares y políticos que marcaron el periodo isabelino
Isabel II
Reina de España entre 1833 y 1868.
Carlos María Isidro
Pretendiente al trono y figura dinástica del primer carlismo.
María Cristina de Borbón
Regente durante la minoría de edad de Isabel II entre 1833 y 1840.
Tomás de Zumalacárregui
Principal general carlista durante los primeros años de la guerra.
Ramón Cabrera
Dirigente carlista destacado en el Maestrazgo.
Baldomero Espartero
General liberal, vencedor de los carlistas y regente entre 1840 y 1843.
Ramón María Narváez
Principal figura militar y política del Partido Moderado.
Leopoldo O'Donnell
General y líder de la Unión Liberal.
Juan Prim
General progresista y uno de los principales dirigentes de la revolución de 1868.
Términos indispensables para comprender el reinado de Isabel II
El reinado de Isabel II consolidó el liberalismo, pero dejó un sistema políticamente frágil
El absolutismo dejó de ser el sistema político dominante y se consolidó el constitucionalismo.
El Estado reforzó su control sobre provincias, municipios, fiscalidad y orden público.
Las desamortizaciones alteraron profundamente la propiedad agraria y los bienes de la Iglesia y los municipios.
Los generales continuaron actuando como árbitros de la vida política mediante pronunciamientos.
El liberalismo isabelino mantuvo el sufragio limitado a una minoría de la población.
Tras años de conflicto, el Concordato de 1851 estabilizó las relaciones entre la Iglesia y el Estado liberal.
La derrota militar no eliminó el carlismo, que continuó activo durante décadas.
El ferrocarril, la banca y determinadas industrias avanzaron, aunque de forma desigual.
La identificación de Isabel II con el moderantismo terminó erosionando la legitimidad del régimen.
Materiales para continuar estudiando el reinado de Isabel II y las Guerras Carlistas
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